24 de noviembre de 2008

23N: Reinterpretar

Mientras me visto hago zapping. Escucho a Eustoquio Contreras. No he seguido su trayectoria política ni puedo dar cuenta de los intereses que representa, pero me gustó su discurso. Lo vi en un panel en Televen con Julio Borges, Alfonso Marquina y Miguel Angel Latouche, director de la Escuela de Comunicación Social de la UCV y politólogo. Se muestra satisfecho con los resultados del domingo y da a entender que "esa remezón le hacía falta al proceso". Propone una nueva "erre", la de reinterpretar. De cara a los resultados de ayer, a lo que él llama proyecto socialista le toca evadir los extremos y avanzar hacia un equilibrio que los electores han ido construyendo con votos. Algo similar recomendaba Oscar Schemel, director de Hinterlaces, sentado en la silla de Canal-i, a la oposición. Una amplísima mayoría de los venezolanos sigue anhelando -y creyendo- en un proyecto de inclusión social. Quienes han sido electos fuera de las filas del oficialismo deben tener eso muy presente. No hay vuelta atrás. De la posición de OS creo que se desprende algo así como "lo ganado no se toca, pero seguimos en falta..." Latouche no optó por medias tintas: para avanzar hace falta que algunos dirigentes de la oposición se hagan a un lado. Y precisó: como muestra, Cojedes. Borges mostró sus haberes para referirse a una nueva generación que ya se fragua dentro de su partido: Ocariz y Capriles. Sí, el mapa político venezolano va recobrando, poco a poco, sanos y necesarios tintes de pluralidad. ¿Nos vamos despolarizando? ¡Ojalá! Una tarea, sin embargo, sigue pendiente como lo subrayó Latouche: la construcción de una agenda de país. A lo que bien se le podría agregar el compromiso de quienes recibieron un voto de confianza ayer de irlo mostrando con hechos. Esperamos que estén conscientes del tamaño de ese reto. Que a pesar de la graciosa sentencia de Don Simón Rodríguez, no se pongan a inventar. Pero el país no es Caracas. Escenarios como el nuestro muestran otras realidades menos auspiciosas. Como me dijo una amiga esta mañana, si algo quedó demostrado ayer es que en Trujillo ganó el dedo. Tanto a la Gobernación como a la mayoría de las alcaldías, incluyendo la de mayor peso, resultaron electos candidatos del PSUV sin trayectoria política local. Los "Cabezas" (Hugo y Temístocles), como se hizo llamar la "llave de Chávez" llegaron a esta región y se impusieron sin dificultad sobre una población cooptada, demovilizada, pero en el fondo, también a la espera. ¿Hasta cuándo?

Foto: cortesía de Silvia Ponte (del álbum Italia, grafitti en Puglia)


PS (del 25-D): Me llamó la atención la lectura que ofreció el Presidente Chávez ayer, en cadena nacional, como preámbulo a la rueda de prensa con corresponsales internacionales. Para él "la oposición" perdió 5 gobernaciones de las 9/ 10 a las cuales aspiraba (esos eran los números más optimistas): Trujillo, Carabobo, Aragua, Guárico y Sucre. Es decir, su disidencia interna. Incluso se permitió decir que prefería a Salas Feo que a un traidor. Triunfó la purga: se impuso el PSUV, es decir: él. Que nadie le discuta el anillo. Por otro lado, aún con dolor de hígado a causa de los comentarios "colaterales" con los que acompanó cada cifra, nos pareció interesante la interpretación de los números de Caracas, municipio por municipio, parroquia por parroquia... En realidad, creo que lo único que el Presidente consideró un revés fue la Gobernación del estado Zulia. Anunció la próxima apertura de un proceso a Manuel Rosales. En cuanto a los numeritos, el malabarismo se impuso pues, entre otros tricks, las regionales no se pueden comparar con el revocatorio que, por cierto, Chávez calificó como algo "atípico". ¿Entenderá que lo atípico es querer reelegirse indefinidamente? ¿Llegará su lectura hasta ese prárrafo? Lo que sí pareciera -carómetro mediante- es que tanto a Barreto como a Diosdado le pasaron su factutrita. Con IVA y sin descuento. Como decir: los tres millones que me sacaron el 2D no me hacen falta. ¿Escenarios a futuro? ¿Más polarización o diálogo?

2 comentarios:

Merlyn Hernan Orejuela Duarte dijo...

El Presidente concentra un importante capital de votos, pues, esos electores que se manifestaron el 23-N no votaron por el gobernador electo, sino por Chávez; A la persona que él le alzó el brazo, era la única que tenía la posibilidad de triunfo.

Ese importante capital de votos están representados por los sectores más deprimidos del país, los cuales centran sus esperanzas en el Presidente, pero ante la descomposición y falta de méritos de muchos de los electos, ¿mantendrá el pueblo la esperanza?

"El pueblo es sabio y paciente", como dice la canción, pero ya este pueblo no aguanta otro golpe más a sus esperanza.

De no ver cumplidas sus expectativas la simpatía se transformará en un boomerang que propiciará un duro golpe al Presidente y el proceso que lidera.

Mientras tanto, la oposición extiende redecillas para captar descontento, pero ¿será capáz de derrotar su ineptitud, superar el desgastado discurso "antichavista" para proponer y hacer algo diferente?

Raisa Urribarrí dijo...

Yo le sumo otra pregunta, Merlyn: ¿serán capaces las autoridades electas en las filas del PSUV de dedicar sus mejores esfuerzos para bien de quienes los eligieron? Me lo pregunto porque sin tener tiempo de sentarse en la silla ya han sido conminados a dar una nueva batalla, la de la reelección. El día tiene 24 horas y bien cabe decir, o gobernamos o erramos.