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25 de septiembre de 2014
Perfil de Internet en Venezuela: Límites y Retos
15 de mayo de 2014
No estamos para discusiones sublimes
El próximo sábado se celebra el Día de Internet y, como siempre que pienso en estos temas, pienso también en José Gregorio (Cheo) Silva, protagonista clave en el desarrollo de Internet en la ULA, en Los Andes, y en el país, cuya pasión por la innovación y el cambio tecnológico fue la mecha que prendió en mí un interés que no cesa. Sólo dos preguntas, Cheo:¿Cuáles son los temas cruciales sobre los cuales pensar hoy en relación a Internet en el ámbito global?
La Internet no es una moda más que llegó a la humanidad. Es un salto en nuestra evolución como especie. Es uno de los hitos significativos de nuestra historia humana. Ha venido evolucionando y va a seguir evolucionando con nosotros: Inicialmente un proyecto de seguridad militar, luego un proyecto de desarrollo académico, luego un mecanismo flexible de información y comunicación de una masividad y alcance global sin precedentes. La Web 2.0 permite que estemos y nos mantiene conectados, tiene valor por la participación y los contenidos de la gente y, sin duda, cambia nuestros hábitos cotidianos e incide en nuestra evolución global.
9 de mayo de 2014
Reinventar el periodismo: Apuntes para conversar
| Los profesores Mariengracia Chirinos (Ucab) y Omar Rincón, director del Ceper |
| Ganarse la escucha. Omar Rincón en el foro junto a Andrés Cañizález |
| Acianela Montes de Oca, Moraima Guanipa y Omar Rincón |
| Marcelino Bisbal, Mariengracia Chirinos y Andrés Cañizalez. |
En redes sociales se produce una gran conversación sobre los programas de TV, por ejemplo. Desde el sofá, celular en mano, se comparten programas y series. Basta con seguir la tuiterzuela durante un Miss Venezuela, la entrega de los premios Oscar o las cadenas del presidente para comprobar ese hecho. [Nos quejamos de la hegemonía, pero el presidente se encadena y los infociudadanos también]. Pensar, innovar. Pero primero: Ver/entender qué pasa ahí.
- 1. La lectura (desde el mi mamá me mima) que además incluya la comprensión –mejor si desde la práctica– del entorno digital. [Somos lengua].
- 2. La escucha ciudadana (diversificación de fuentes, lugarización de la información, periodismo hiperlocal).
- 3. El desarrollo de competencias para el manejo de los nuevos dispositivos y la creación de contenido para los nuevos soportes (en un contexto de censura, el humor tiene un gran rol que jugar allí…[El Chigüire Bipolar, por ejemplo, hackea la noticia. No todo da risa, pero se rie para no llorar]
- 4. El emprendimiento empresarial (porque los jóvenes se están graduando para trabajar con sueldos de miseria e incluso gratis con la única “retribución” de “aparecer” en los medios).Hay experiencias para mirar.
- 5. Las estrategias de seguridad digital (para proteger nuestra privacidad y la de nuestras fuentes y datos, porque los periodistas nunca habíamos estado más expuestos)
16 de octubre de 2013
Venezuela: Sigue declinando la libertad en la red
De América Latina, sólo se estudian seis países. Además de Venezuela, se revisa la situación en Argentina, Brasil, Cuba, Ecuador y México. Mientras Argentina es calificado como "libre", Cuba se encuentra en las antípodas, como "no libre". El resto es clasificado como "parcialmente libre". Venezuela es el país de peor puntuación en este último grupo.
Mediante una metodología compleja, que examina y evalúa 100 indicadores distribuidos en tres áreas: Límites para el acceso, límites en el contenido y violaciones a los derechos de los usuarios, el informe da cuenta pormenorizada de los asuntos más sensibles relacionados con la libertad de expresión en Internet y, sobre todo, de las causas que originan las restricciones.
En primer lugar, con base en hechos incontrastables, la investigación expone la asociación que existe entre la falta de insitucionalidad (la inexistencia de contrapesos entre los poderes públicos), el control del operador principal (CANTV) y del ente regulador (CONATEL), así como el control en la asignación y repatriación de divisas para la empresas privadas de telecomunicaciones a través de Cadivi.
Con este panorama de base, el informe documenta de forma minuciosa (con 129 referencias a pie de página) los eventos más importantes en relación con los indicadores que se examinan. Mediante una exhaustiva revisión hemerográfica, entrevistas a expertos y trabajos de organismos nacionales e internacionales, la investigación sustenta de forma incuestionable cada afirmación que se vierte en torno a los continuos y cada vez mayores obstáculos que enfrentan los venezolanos para ejercer la libertad de expresión en la red, en un contexto signado por la hegemonía comunicacional del gobierno.
Un hecho destaca entre todos por su gravedad: La caída masiva de Internet el 14 de abril del 2013, cuando se celebraron las últimas elecciones presidenciales, evento sólo registrado en países como Egipto y Siria. Como se recordará, la noche de ese domingo, cuando se esperaban los resultados de los comicios, el Vicepresidente de la República, Jorge Arreaza, reconoció que el gobierno le había "bajado el suiche" a la red con argumentos muy poco transparentes.
Si bien el informe subraya el hecho de que se han masificado las conexiones, apunta -igualmente- que la velocidad de acceso es muy pobre. Existe poca disponibilidad de conexiones de banda ancha (iguales o superiores a 4Mbps) y el costo de un plan de este tipo (como el de ABA de Cantv), que además no está disponible en todo el país, es casi un cuarto del salario mínimo.
La telefonía celular también es foco de atención. En este punto se observa, al igual que en la prestación de la banda ancha fija, el control de la CANTV con su filial privilegiada (Movilnet) y las restricciones que confrontan las empresas privadas para ampliar y mejorar sus plataformas. Cantv, por su parte, denuncia el informe, no reinvierte sus ganancias en la empresa, sino que las destina a "inversión social", con la consecuente desmejora de los servicios.
Igualmente, el texto señala la selectividad de las inversiones privadas. Las redes 4G, recientemente disponibles, solo existen en las ciudades de mayor densidad poblacional. La brecha urbano-rural, expresada en los índices de penetración que exhiben estados como Miranda (más de 92%) versus Apure (menos de 15%), por ejemplo, también son objeto de reflexión.
El acoso a periodistas, humoristas, artistas y líderes de opinión, así como también la vulneración y bloqueo de páginas informativas; la grabación y divulgación de conversaciones privadas, sin que las víctimas tengan un organismo independiente al cual acudir, son parte de un recuento que no nos es ajeno a los venezolanos que hacemos uso de la red y, además, realizamos escrutinio de ella como investigadores de la comunicación.
La restricción a las libertades de expresión, información y comunicación es un mal global. El informe 2013 de Freedom House señala que de 60 países estudiados, 34 mostraron un declive en sus índices; sin embargo, el informe es auspicioso: de la misma forma en que los gobiernos atentan contra las libertades cívicas, igualmente florece y se fortalece el movimiento de defensa de las libertades ciudadanas, entre ellas, el libre acceso y comunicación en la red.
3 de mayo de 2012
Net neutrality and broadband access:
A crucial issue of human rights in Latin America
We must understand that communication is not only a fundamental right under the Universal Declaration of Human Rights since 1948, but also that –as UNESCO’s MacBride Report stated in 1980– the right to communicate is a prerequisite for the realization of other human rights.
Approaching the study of ICT from the human rights’ perspective, it is valid to emphasize their capacity to build great global, multimedia channels, which are a valuable tool for the defense of human rights. Although, it is also urgent to underline that ICT ––because of the profound impacts they have–– have contributed to the emergence of new human and social rights that we must be comprehend in order to effectively defend them.
The Web, as we have said, is not only a new medium for information and communication, but it is also the needle weaving the Information Society. Furthermore, in this new social space new issues emerge and they are difficult to grasp. In our opinion, the most important among them are the net neutrality and the universal access to broadband (fixed and mobile) which doesn’t only imply to access the service, but also to content, applications, devices and use capabilities.
Nowadays, the “disconnect” has to do not only with government pressure on the citizens, as happens in countries like China or Iran, but also with new forms of discrimination (nothing else is the digital divide), which are more dynamic and complex that the gaps of the past and are now directly relate to access to broadband. It is clear that the transmission capacity also affects access to services: those with slow connections will have access to simple applications, whereas those with better services can access more sophisticated applications.
11 de noviembre de 2011
27 de junio de 2011
Ley de medios comunitarios:
¿Una manzana envenenada?

Con apoyo de diversos estamentos y funcionarios del gobierno, desde principios de año se vienen realizando reuniones que, como ha sido difundido por varios medios, promueven la discusión y aprobación de una Ley, simplifiquemos el título, de Medios Comunitarios.
Variadas notas de prensa, así como documentos disponibles, revelan que la propuesta apunta básicamente al logro de dos cuestiones: la reserva del 33 por ciento del espectro electromagnético para este tipo de iniciativas y el otorgamiento de un abultado presupuesto público para estas emisoras por vía de la publicidad oficial. Algunos señalan el 50 por ciento.
Amén de las lógicas suspicacias que un proyecto de este tipo pueda levantar, y de lo evidentemente desfasado que resulta, tomando en consideración las nuevas venas que abre la digitalización, lo que nos parece más curioso es el ominoso silencio de quienes, en nuestra opinión, tendrían mucho que abonar en un debate sobre el tema. Porque ese es un punto cardinal. No hay discusión y debate. Al menos abiertamente.
Las reuniones a las que nos estamos refiriendo están siendo auspiciadas por destacadas figuras afectas al gobierno y en ella participan, de forma mayoritaria también, gestores y representantes de un conjunto de medios claramente identificados con el sector oficial.
Sé, porque conozco el sector desde hace muchos años, que el de los medios comunitarios no es un grupo homogéneo, sumiso y obsecuente. Por el contrario, si algo late en el corazón de su tradición, es el ser esquivo a los controles y mediatizaciones.
Esa, y no otra, es la razón de su emergencia en el espacio mediático, para demandar democracia informativa, al margen de los intereses comerciales y gubernamentales. Ello, como ha sido reconocido por tirios y troyanos, se puso claramente de manifiesto en el año 2002 cuando, gracias al blackout mediático operado por la TV comercial, surgieron como una “alternativa” a la desinformación.
¿Cómo se comportan ahora? Varios estudios disponibles que examinan sus discursos y tendencias dan cuenta de ello. Algunos son de corte descriptivo, con énfasis en las percepciones de sus promotores; otros, ponen sus los oídos en las audiencias; algunos más de fondo, producto de tesis doctorales en universidades y centros de investigación del país y del extranjero, los calibran a la luz de teorías comunicacionales y políticas.
Palabras más, palabras menos, al menos los que hemos consultado, coinciden en una realidad notoria: son pocos los que cuentan con un fuerte anclaje social. Un buen trozo de esta torta ha sido comida por el gobierno. Desde el 2002 se planificó y llevo a cabo un proceso de cooptación dirigido a hacer de ellos un altavoz oficial y así se desempeñan muchos. Muchísimos.
Pero también emerge de bulto que ese panorama no es uniforme, plácido, inamovible. Subsisten, penosamente invisibilizadas, una interesante cantidad de medios de genuina vocación alternativa y comunitaria.
¿Qué piensan estos de esta propuesta de Ley? ¿Qué les parece una pretensión como la que se revela en el proyecto, destinada a doblegar, mediante una pauta publicitaria oficial, su necesaria, sana y legítima independencia?
Que sepamos, no existe en el orbe legislación que se ajuste a tamaño despropósito. Existen sí, Estados democráticos que aseguran y destinan presupuestos y partidas del erario público al sostenimiento económico de unos medios que le urgen a la democracia. Partidas y presupuestos compuestos por ingresos provenientes de fuentes públicas y privadas, vía tasas impositivas, por ejemplo, administrados localmente y supervisados por entes equilibrados y probos.
Porque es esto lo que está en el fondo. Quién te financia y para qué. Ya lo decía Alfonso Gumucio-Dagron, uno de los estudiosos más respetados por el movimiento de medios comunitarios a escala latinoamericana: La sostenibilidad de estos medios es un arte de equilibristas.
De acuerdo con este investigador, autor de varios libros de obligada consulta y protagonista de diversas experiencias en Bolivia y Guatemala, los medios comunitarios tienen que procurar un balance (nada fácil) entre tres tipos de sostenibilidades: social, económica e institucional.
Social, porque deben auscultar y expresar los pálpitos de una comunidad, que siempre es diversa, con equidad. Económica, porque de ella depende su autonomía e independencia. Y, finalmente, institucional, porque tienen el derecho - y el deber- de exigirle al Estado un margo legal y regulatorio que garantice su supervivencia, de acuerdo con los ideales de una gestión democrática y participativa. Sin concesiones.
Hemos advertido muy de cerca la presión que sienten quienes, para nosotros, encarnan prácticas de legítima comunicación comunitaria y alternativa. Por eso nos resultan tan valiosas las expresiones de Argenis Fuenmanyor, de Tierra Libre FM de Trujillo; o de Kenia Useche, de Canal Z, de Maracaibo, quienes en un reciente foro celebrado en Valera, con el patrocinio de la misma Gobernación del Estado, abogaron por una revisión de fondo sobre el quehacer de estos medios y, en el contexto de la Ley que se promueve, pusieron sobre el tapete el tema de su necesaria independencia, al margen del discurso oficial.
¿Quién puede dudarlo? Es necesaria una Legislación que legitime, acote y preserve el digno quehacer de estos medios. Lo que no debe aceptarse es que, en aras de su muy circunstancial cooptación, se les ofrezca -y se acepte- una manzana envenenada. ¿Habrá algún ingenuo en esta época? ¿Se la comerán? ¿Cómo conjurar esa trampa? ¿Cómo aprovechar esta contingencia para avanzar en la antigua y noble lucha por una comunicación democrática?
2 de junio de 2011
29 de abril de 2011
Aumentan y se diversifican
las amenazas sobre Internet
“Nuevas tecnologías, innovación en los modos de represión” se titula la introducción al informe Libertad en la Red 2011, un estudio publicado recientemente por la organización Freedom House (FH), según el cual la libertad de expresión y prensa en Internet correría riesgos en Venezuela. Esta es la segunda investigación que realiza FH para calibrar el estado de la red a escala global. El informe del año 2009 examinó 15 países y de América Latina sólo figuraron Cuba y Brasil. El actual presenta los resultados de 22 más, para un total de 37. Entre los latinoamericanos se cuentan, además de los dos anteriores, México y Venezuela.
En líneas generales, internacionalmente la propagación e intensificación de los controles de Internet sigue cuatro patrones bien definidos: bloqueo de contenido político relevante, ciberataques contra sitios críticos, control de la infraestructura de telecomunicaciones y manipulación de la información disponible en línea.
Los resultados globales revelan que un número cada vez mayor de gobiernos se está moviendo para regular o restringir la libre circulación de información en Internet. Incluso en países como Corea del Sur y el Reino Unido la red es vapuleada a través del acoso judicial, la censura o la vigilancia.
No obstante, el informe también señala que, aunque las amenazas aumentan y se diversifican, igualmente lo hacen las iniciativas de ciudadanos y activistas que ensayan y encuentran formas de eludir las restricciones y de usar las diversas herramientas disponibles en la red para promover la democracia y los derechos humanos.
La metodología del estudio se basa en el escrutinio de un conjunto de cien indicadores clasificados en tres categorías: obstáculos para el acceso, límites en el contenido y violación de los derechos de los usuarios. Los resultados permiten agrupar a los países en tres segmentos: con libertad en la red, parcialmente libres y sin libertad.
Ocho países aparecen en el tope, con Estonia y Estados Unidos a la cabeza, y once en la base, con Irán, Burma y Cuba disputándose el foso. Venezuela se ubica en el medio, junto con diecisiete más y, según los hallazgos, comienza a mostrar “signos iniciales de control de Internet por motivos políticos”.
Ya en los preliminares, de un texto de casi 150 páginas, las investigadoras Sanja Kelly y Sarah Cook mencionan este dato y advierten que, si bien en nuestro país las restricciones a los medios de radiodifusión habían crecido en los últimos años, la red se había mantenido relativamente libre de control.
Aunque hasta la fecha no se han detectado casos de filtrado a gran escala, o detenciones masivas de ciberactivistas, sí se nota “el esfuerzo por intimidar a los sitios web para que censuren los comentarios de sus usuarios”, afirman. Un riesgo adicional a futuro lo supone la posible aplicación discrecional de la ley Resorte, reformada en diciembre pasado, que insta a los operadores de las redes de telecomunicaciones a convertirse en censores.
Entre los eventos más relevantes asociados a un posible bloqueo mencionan un caso puntual: la dificultad que se tuvo para acceder a ciertos blogs alojados en la plataforma de Wordpress y al portal Noticiero Digital (inaccesible desde Venezuela a través de CANTV) durante los días cercanos a las elecciones parlamentarias de septiembre de 2010.
El informe señala una arista crítica: la imposibilidad de comprobar la responsabilidad del gobierno, u otros agentes, en estos casos. Subraya que estos son eventos preocupantes en un país donde no existen contrapesos entre los diferentes poderes del Estado y que carece de instituciones independientes ante las cuales propietarios, usuarios y productores de contenido pueden tramitar sus quejas, pues el organismo regulador del sector, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), depende del poder ejecutivo a través de la Vicepresidencia de la República.
De cara a las próximas elecciones presidenciales del 2012, el estudio sugiere que podría “aumentar la censura y el hostigamiento a los medios digitales y a los usuarios de Internet”. De concretarse este vaticinio, el gobierno estaría bien apalancado, pues en Venezuela, “aunque hay 25 operadores de telecomunicaciones, es la CANTV, estatizada en 2007, la compañía que monopoliza el servicio de banda ancha y controla más del 90 por ciento del mercado de Internet”. Movilnet, por su parte, lidera el mercado de la telefonía móvil.
El informe completo se puede revisar aquí
Publicado en CódigoVenezuela y Diario de Los Andes

