21 de octubre de 2007

Derechos Humanos no pueden
ser sometidos a un referéndum




El Foro por la Vida, organización que agrupa a un notable conjunto de ONG venezolanas dedicadas a la defensa de los derechos humanos, considera que varios de los artículos incluidos en la propuesta de reforma no sólo no pueden ser sometidos a referéndum, sino ni siquiera modificados por una Asamblea Nacional Constituyente, pues el principio de progresividad, consagrado en el artículo 19 de la Constitución, implica que los Estados deben aumentar paulatinamente el reconocimiento de los derechos de los ciudadanos lo cual constituye un límite material al poder constituyente, incluso al calificado como originario.

Por esta razón, ni siquiera por la vía de una Asamblea Constituyente podría modificarse la preeminencia de los derechos humanos ni consagrar retrocesos en esta materia. El procedimiento para la reforma de la Constitución vigente establece como límite que ésta: “no puede modificar la estructura ni los principios fundamentales del texto Constitucional” (artículo 342).

Estas organizaciones, que participaron activamente en la Constituyente de 1999, un proceso donde su opinión fue incorporada en la casi totalidad de los artículos referidos a derechos humanos, consideran que la reforma propuesta limita derechos humanos contenidos en la Constitución vigente y en tratados internacionales.

Los derechos humanos, sostienen, no pueden ser sometidos a procesos de referéndum, porque son cualidades inherentes a la dignidad de ser humano y son irrenunciables, intransferibles y no negociables. El comunicado completo, que invitamos a leer, está disponible en

15 de octubre de 2007

Sobre la reforma...


Nuestros temores se refieren a las modificaciones de los artículos 337 y 338 de la Ley fundamental que, en caso de aprobarse en su estado actual, podrían atentar contra la libertad de prensa.

En la versión inicial el artículo 337 establecía que, en una situación de estado de excepción decretado por el poder ejecutivo, pueden suspenderse algunas garantías constitucionales, con excepción de los derechos intangibles tales como el derecho a la vida, la protección de la integridad física que excluye cualquier recurso a la tortura, el derecho a comunicar, el derecho al debido proceso y el acceso a la información. La nueva versión del artículo 337 retira las dos últimas garantías del campo de los derechos considerados inviolables, incluso en situaciones de estado de excepción.

Que el derecho al debido proceso no se garantice en tales circunstancias es algo que ya lleva a temer por el funcionamiento del Estado de derecho. Pero una situación de excepción no tiene por qué quitar a la población, y a los medios de comunicación, el derecho a estar informados. Es por ello que la modificación del artículo 337 atenta contra la libertad de prensa.

La enmienda del artículo 338 duplica los riesgos de deriva planteados anteriormente. El texto inicial establece que el "estado de excepción puede durar hasta treinta días renovables y podrá ampliarse hasta noventa días renovables en caso de conflicto interno y externo". Enmendado, el artículo 338 suprime los plazos de prórroga y autoriza al Presidente de la República a no tener que informar al Tribunal Supremo de Justicia.

Estas nuevas disposiciones contravienen la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que Venezuela debe respetar en tanto que Estado miembro de la Organización de Estados Americanos (OEA). La Corte ha dictaminado varias veces que el estado de excepción no puede durar eternamente, precisamente porque compromete el respeto de las libertades fundamentales.Estos dos puntos de la reforma constitucional dividen gravemente a la opinión pública, incluidos los partidos políticos que forman parte de la coalición en el poder. El Partido Comunista de Venezuela (PCV), Patria para Todos (PPT) y Podemos han manifestado su reprobación y han pedido que se aplace el referéndum, para que el pueblo venezolano tenga tiempo de conocer mejor el proyecto constitucional.

(Extracto de la carta enviada por la ONG Reporteros sin Fronteras a la Vicepresidenta de la Asamblea Nacional, periodista Desiré Santos Amaral)






A partir de hoy comenzaremos a publicar, con la forma de pequeños extractos, opiniones sobre la reforma. El espacio queda abierto.



No hay duda, creo. No hay duda de que con la propuesta de reforma, el país disminuye su densidad democrática. No hay duda de que, si se aprueba, daremos varios pasos atrás en materia de participación popular en los asuntos públicos. No hay duda de que con su puesta en práctica el país se pondrá a caminar con las manecillas girando al revés. No hay duda de que el texto asomado resulta indefendible desde (sobre todo) los predios de la izquierda. No hay duda, en fin, de que, vistos los cambios anunciados, hay que cuidar el proyecto político (democrático y con contenido social) que compró el país en 1998, del propio Presidente Chávez. No se si exagero, pero se está convirtiendo en su peor enemigo.

Ignacio Avalos, 15-10-07

9 de octubre de 2007

A fondo con la Reforma


Luis Carlos Díaz, estudiante de periodismo en la UCV y autor del blog http://www.periodismodepaz.org/, aunque sigue bastante atribulado por el robo de la laptop que guardaba su tesis de grado lista para la entrega, nos manda esta invitación a discutir la reforma constitucional.

La conversa cobrará cuerpo en "A fondo", un programa de radio -iniciativa de IRFA y Fé y Alegría- que saldrá todos los días, de 7 a 8 AM, en 12 emisoras de la red, "para poner a dialogar a distintos actores y regiones el significado de la Reforma Constitucional". Con dos excelentes periodistas (Laura Weffer y Javier Barrios) y un equipo de producción diverso y colorido (geográfica, idológica y disciplinariamente), este equipo de jóvenes intenta" ponerle otro sabor a ese pequeño espacio de conversa, en tiempos de diálogos de sordos y propagandismo".

Además de la radio, la iniciativa cobra vida en la red para experimentar otro espacio de interacción.

Se ha armado un blog : http://fondoreforma.blogspot.com/

Una Galería de fotos en Flickr:

Una lista de reproducción (para escuchar los programas a cualquier hora):

Con poco presupuesto "pero mucho interés en usar lo que tengamos a mano y compartirlo", la invitación de esta gente es para "otra gente interesada, amigos preocupados y ciudadanos con ganas de hacer suyo este momento". En fin, hacen una "invitación a sumar voces, a pasarnos links y lecturas interesantes. A recibir argumentos que clarifiquen y preguntas que nos tambaleen lo que creíamos certeza. A escuchar y ser escuchados. Abrimos una ventana para un programa de radio que es una excusa para crear otros espacios. Y este es uno, el suyo y el de la gente que inviten".

Ya saben dónde están. Desde aquí, acusamos recibo y corremos la voz.


8 de octubre de 2007

El señor Modesto cuenta
como se hizo la capillita



En Chachopo, donde sobrevive con lo mínimo indispensable, Modesto Sánchez - sobrino de Juan Félix Sánchez- cuenta las mil y una historias a quien tenga a bien disponer de un poco de tiempo para escucharlo. Memorioso, este artesano da cuenta prolija de las circunstancias por las que ha pasado a lo largo de una vida que no difiere mucho de las de otros creadores anónimos que pueblan nuestros páramos. El diálogo con él nos deparó varias sorpresas; entre ellas, la que se recoge en este relato.


Yo mal vivo de las piernas, sin hacer nada, puro pensativo…me acuerdo cuando era joven, me crié muy sacrificáo, mi mamá murió muy joven, estaba yo pequeño cuando ella murió. Uno llevaba bromas conchabaíto, yo arriaba la yunta de bueyes, trabajaba de muy pequeño ´taba pollito, chiquito. Vaya muchacho, busque un palo ´e leña, vaya muchacho, eche de comer a las gallinas Pasaron muchas cosas. Ya cuando ´taba más grandecito iba y llevaba los bueyes, iba con el arado, me ponía a labrar, me ponía en eso cuando no llegaba mi papá, entonces me ponía a hacer cositas…hasta que él murió y me puse yo a trabajar en lo que podía, yo pensaba hacer alguna cosa y a veces la hacía. Yo sabía amansar animales, amansar los bueyes pal´arao, amansar bestias también, no me importaba las que jueran, las amansaba. Y así pa´ trabajar, yo trabajaba la agricultura aquí mismo en los páramos, soy nació y críao aquí en Mucuchíes.

Pa´ mí son las piedras y las montañas. Me jui pa` la ciudad y no me dió pa´ trabajar, no hombre por aquí hay que trabajar mucho, mucho. El hermano mío, limando una piedra en la laguna, en la laguna cuando estaban haciendo aquella laguna allá en Mucubají, entonces limando una piedra fue que se cayó y se golpeó en una mano y la cara. Es cuando yo hago una promesa a la Coromoto, de que Juan le hacía una capillita en el páramo con tal se mejorara, y sí se mejoró y entre los dos hicimos la capillita.

El empezó a picar la pared, la pared por aquel filito, a picar la pared y a sacar tierra y tierra y cargamos la arena del río con mucho sacrificio y entonces sacamos una mina de arena muy buena y entonces empezó a hacer la capilla. Empezamos a hacer primero la gruta y ahí sí a hacer la capilla y ahí sí picamos hasta arriba pa` hacer el pesebre y hacer el santo sepulcro y todo eso y de pa´ arriba, y llevamos tierra abonada pa´ sembrar maticas y sembramos pensamientos y florecitas y matas de jardín y como era tierra abonada pues sí y unos pinitos y ahí se volvieron grandes los pinitos y eso que era en todo un filo, pero la tierra era muy buena.

Eso fue el miércoles santo y entonces yo ví lo que faltaba, unos troncos, y se los di, estaba yo haciendo una rozadura por allá y salió un tronco de la cima, raro, entonces yo los fui apartando y saqué los cuatro, los del niño grande y el de unos muchachos …y de ai pues dio mi tío pa´hacer la capilla.

Entonces fue y le habló al señor obispo, le dijo que viniera un día a preparar y que viniera pues, como es que se dice, a ver el puesto, a ver el sitio puesto y entonces vino el señor obispo y vino y mucha gente y todos, y el gobernador en compañía del señor obispo y entonces con una escardilla, una escardillita y una palita, le mostró una piedra cuadrada y le dijo al señor obispo, bueno, que con las manos de él que acomodara la primera piedra pa´ver si Dios le daba licencia de formarle la capilla al santo sepulcro y de una vez el señor obispo le hizo caso y la sacó así y acomodó la primera piedra y, bueno, así se dio”.


Relato recogido por: José Gregorio Lobo, Norexy Paredes, Angélica Briceño.

22 de septiembre de 2007

El rincón de El Conejo



"Mi familia es andina, mi madre era de Jajó y mi padre de Torondoy; somos siete hermanos, dos hembras y cinco varones y todos nos criamos en el campo. Yo nací en Jajó y soy el cuarto de los siete hermanos. Mi madre llegó hasta cuarto grado y mi padre hasta sexto, pero donde quiera que iban sembraban un árbol; en Trujillo, por donde quiera salvo en Boconó, hay huellas de mis padres. Todos trabajamos desde muy jóvenes y todos tenemos un pedacito de tierra donde seguimos conectados al trabajo".

Así comienza nuestro diálogo con el profesor Víctor Salcedo, profesor jubilado de la ULA con estudios de postgrado en agrobiología, quien después de haberle dedicado su vida a la docencia universitaria, se ha volcado de lleno a su finca, El Rincón del Conejo, junto con su esposa y sus dos hijos. Allí mismo, rodeados de una naturaleza prodigiosa, en La Quebrada, Municipio Urdaneta del Estado Trujillo, conversamos con él.

“En casa nunca llegó a faltar un jardín, que no sólo era de flores sino también de plantas comestibles; papá siempre estaba pendiente de que en el jardín, aparte de las hortalizas comunes, siempre hubiera sembradas arvejas, caraotas y habas que entonces nos permitían una autoalimentación, había producción dentro de mi casa, se utilizaba a lo máximo los propios recursos del suelo. Es de ahí de donde quizás venga lo que hoy en día queremos hacer, divulgar lo que sabemos y hemos aplicado en la finca a través de los años.

Dado que no podemos transformar los pensa de estudio, queremos fundar algo así como una escuela paralela, un espacio informal donde se aprenda a vivir y a explotar lo que tiene. Le decimos espacio informal porque no está dentro de la academia, pero si se mira de otro modo es hasta más formal que la otra porque realmente está dirigida a formar en la teoría y práctica de la convivencia.

En la finca nosotros hemos podido hacer muchas cosas. Tenemos cultivos de flores, específicamente rosas, y hemos llevado a cabo proyectos para la siembra de frutos de clima templado como manzanas, kiwis, melocotones y duraznos. También promovemos el uso de plantas aromáticas en sustitución de los plaguicidas y el cultivo de las lombrices californianas que, por medio de su excremento, producen un excelente abono. De una u otra forma hemos podido contribuir a darle el buen uso a las tierras, a la siembra, junto con los agricultores de Miquimbo".


Entrevista realizada por Karla Saavedra y Raiza Barrios

10 de septiembre de 2007

La señora Rosa


La señora Rosa es colombiana, de Barranquilla, vino a Venezuela hace 16 años y desde hace ocho años vive en La Cabaña; tiene dos hijos en Colombia y desde que llegó aquí no los ha visto, se comunica con ellos sólo por vía telefónica. Vino como inmigrante, por las trochas. Llegó después de un largo caminar de 14 noches y 15 días, desde Maicao; salió de allí en compañía de 40 hombres y 5 mujeres. Hicieron una gran travesía para llegar a suelo venezolano. Era preciso, según las circunstancias, pasar esos peligros y llegar a un territorio que, según su pensar, era más seguro que su país natal. Llegó al Terminal de Pasajeros de Maracaibo y en el primer autobús que iba saliendo, con apenas un cambio de ropa en una bolsita, emprendió viaje a Valera. Llegó al terminal a las 11:30 de la noche sin saber qué rumbo tomar. Allí, en medio del temor y el desamparo, conoció a un señor que le ofreció trabajo en su casa. Allí se estableció por largo tiempo y posteriormente comenzó a trabajar con la hija de esa familia quien la ayudó a hacer su primera casa. Entre ellos y Rosa hay una relación especial. Ella habla de su empleadora con amor y agradecimiento, por cuanto la han ayudado a levantarse con dignidad. Recientemente obtuvo la cédula venezolana, pero no ha podido viajar a ver a sus hijos porque no tiene la de su país y sin ella no puede sacar el pasaporte. Tanto ella, como Jenny y otras mujeres de La Cabaña, han tenido un papel protagónico en las luchas de su comunidad por salir adelante, fajadas por la construcción de un conjunto de viviendas. Cuando estuvimos en su casa quedamos maravillados por el orden y la pulcritud de su hogar donde no faltaba nada, ni siquiera flores, unas bellas flores que adornaban la mesa. Ella se mostró muy servicial y atenta con nosotros, atendiéndonos de una manera tan cordial que nos hizo sentir muy a gusto. De su casa la vista a Valera es sorprendente. No sólo la vista geográfica, sino la humana. Es increíble que a estas alturas existan personas tan alejadas del mundo real, y no hablamos de los habitantes de La Cabaña, sino de todos los que somos indiferentes ante las necesidades de estas personas. En las alturas donde ellos viven pueden observar a Valera casi en su totalidad; los que están abajo, sin embargo, nunca miran hacia arriba. ¿Cuántas “señora Rosa” habitan en nuestros barrios?


Reseña hecha por: Vanessa González, Fabiola Talavera, Rafael Graterol, María Piña, Katiuska Torres.